Además del aroma de las flores frescas de Jazmín, el té verde es antioxidante, calma el sistema nervioso, reduce el colésterol y triglicéridos. Evita el cáncer y la diábetes, ayuda a quemar grasas y a prevenir caries. Alivia la artritis y enfermedades dermatológicas.
El té verde se originó en China principalmente en regiones montañosas y húmedas y debido a sus beneficios medicinales se ha comenzado a cultivar en varias partes del mundo.




